Renunciar al cigarrillo sigue siendo uno de los mayores retos de salud pública en España y en el mundo. Aunque millones de personas abandonaron el tabaco, todavía muchas buscan métodos efectivos para dejarlo. El Grupo de Trabajo Canadiense sobre Atención Médica Preventiva publicó recientemente una nueva guía que ofrece un “menú de opciones” adaptables a cada persona, con base en evidencia científica actualizada.
Los especialistas subrayan que dejar de fumar no es un proceso lineal: se puede requerir más de un intento y combinar diferentes alternativas hasta encontrar la más adecuada. Según Eddy Lang, médico de urgencias de la Universidad de Calgary (Canadá) y coautor de la guía, la clave está en personalizar las estrategias: asesoramiento, fármacos o incluso productos naturales como la citisina.
Además, el informe recuerda que el tabaco contiene más de 7.000 sustancias químicas, de las cuales 70 son carcinógenos conocidos, aumentando el riesgo de cáncer de pulmón, boca, garganta y vejiga, además de enfermedades cardiovasculares y respiratorias.
La guía recomienda que los médicos identifiquen siempre el hábito tabáquico en sus pacientes y los animen a abandonarlo. Una parte fundamental de la estrategia es el asesoramiento conductual, ya sea en atención primaria, de manera individual, grupal o mediante programas guiados por consejeros especializados.
Entre las herramientas más efectivas se incluyen las intervenciones a través de mensajes de texto y materiales de autoayuda, que ofrecen acompañamiento constante. También se aconseja el uso de terapias farmacológicas como parches, chicles, pastillas, inhaladores o aerosoles de nicotina, que pueden utilizarse solos o en combinación.
Asimismo, se destacan fármacos como la vareniclina, el bupropión y la citisina, esta última considerada un producto natural para la salud. La combinación de tratamientos conductuales y farmacológicos muestra los mejores resultados, ya que permite atacar el consumo de tabaco desde distintos ángulos.
El objetivo principal, señalan los autores, es involucrar al paciente en la decisión y adaptar el tratamiento a sus necesidades, siempre en coordinación con profesionales sanitarios.
Aunque en el mercado circulan múltiples terapias alternativas, el documento es claro al desaconsejar la hipnosis, la acupuntura y la terapia con láser, así como otros métodos como la estimulación con corriente eléctrica en la cabeza, la acupresión en las orejas o suplementos, como la hierba de San Juan y la S-adenosil-L-metionina (SAMe).
La conclusión se basa en la falta de evidencia sólida que respalde estos enfoques como herramientas eficaces para dejar de fumar. Según los autores de la guía, los recursos de salud deben priorizarse en estrategias con respaldo científico, ya que recurrir a técnicas sin eficacia comprobada puede generar frustración en los pacientes.
La elaboración del documento incluyó no solo a expertos clínicos, sino también a personas que actualmente fuman o que han dejado el tabaco recientemente, lo que permitió valorar el impacto real de las distintas opciones en la vida cotidiana.
Los cigarrillos electrónicos aparecen en la guía como una alternativa, aunque no se consideran la primera opción. Según el texto, deben reservarse para aquellos que no lograron dejar de fumar con los tratamientos conductuales y farmacológicos de eficacia probada, o bien para quienes expresen una preferencia firme por su uso.
La doctora Donna Reynolds, médica de familia y especialista en salud pública, explicó que el objetivo es ofrecer al paciente un abanico de posibilidades con respaldo científico, de modo que el proceso de dejar de fumar se convierta en una decisión compartida entre médico y paciente.
El mensaje central de la guía canadiense es que abandonar el tabaco es posible y que cada intento, con las herramientas adecuadas, acerca un paso más hacia el éxito. Aunque el camino no sea sencillo, la evidencia científica ofrece alternativas efectivas para reducir la dependencia y mejorar la salud.
Esta información no sustituye en ningún caso al diagnóstico o prescripción por parte de un médico. Es importante acudir a un especialista cuando se presenten síntomas en caso de enfermedad y nunca automedicarse.