UNA NUTRICIONISTA ADVIERTE SOBRE LA PECHUGA DE PAVO DEL SUPERMERCADO

Adoptar unos buenos hábitos de alimentación es fundamental para lograr una dieta equilibrada. Hay que evitar los ultraprocesados y apostar por la variedad, sobre todo, la calidad de los productos que sean lo más naturales posible. En ocasiones, hay alimentos que tenemos incluidos en nuestra cesta de la compra que no son tan saludables como creemos, entre ellos, la pechuga de pavo. 

La pechuga de pavo, a examen, por la nutricionista Elisa Blázquez

Entre las carnes más demandadas, el pavo, ya que ofrece una proteína de calidad y posee un bajo contenido en grasa. Suele ser una opción para aquellos que quieren perder peso, también ayuda en el mantenimiento muscular y cuenta con una fácil digestión. Sin embargo, no todas las opciones son igual de saludables y tenemos que prestar mucha atención a los ingredientes. 

Elisa Blázquez, nutricionista clínica integrativa, ha analizado a través de su perfil en redes la pechuga de pavo que encontramos en el supermercado loncheada. Subraya que, cuando lees la etiqueta, cambia la historia. "La mayoría llevan almidones, azúcares, conservantes, potenciadores del sabor y una lista de ingredientes que poco tienen que ver con 'pavo'". 

¿Cuál es el consejo de la nutricionista? Señala que si compramos pechuga de pavo en lonchas, es fundamental buscar siempre opciones "con más de un 95% de carne y el menor número posible de aditivos". Añade que este producto no debería ser la principal fuente de proteína. "Es un recurso práctico, sí. Pero no puede sustituir a huevos, pescado, legumbres, carne fresca o fermentados de calidad dentro de una alimentación variada".

La autora del libro 'Toma las riendas de tu salud: Aprende a alimentarte, fortalece tu microbiota y evita la inflamación' recalca que la opción más saludable es hacer el pavo en casa. "Es más fácil de lo que parece y nutricionalmente mucho más interesante". Además, explica cómo prepararlo fácilmente. Para ello necesitaremos una pechuga de pavo entera -aproximadamente entre 800 gramos y 1 kg-, un litro de agua o caldo casero, una hoja de laurel, una cuchara de aceite de oliva virgen extra (AOVE), pimienta, pimentón, romero o tomillo y sal. 

Pechuga de pavo y su preparación fácil en casa

La nutricionista ha explicado el paso a paso para preparar la pechuga de pavo en casa. Primero llevamos el agua o el caldo casero a ebullición junto con las especias. Introducimos la pechuga y bajamos el fuego. Hay que dejarlo cocinar tapado entre 20 y 25 minutos (según el tamaño). Ya lo tenemos, toca apagar el fuego y dejar reposar dentro del caldo hasta que se enfríe. Elisa Blázquez añade que esto hace que se mantenga muy jugosa. 

Por último, dejarla secar y pincelarla con aceite de oliva virgen extra y refrigerar durante unas horas. Tras esto, podemos lonchearla fino con un cuchillo afilado o cortafiambres. La pechuga de pavo se conserva entre 3 y 4 días en nevera en recipiente hermético. Además, explica que se pueden hacer varias pechugas y congelarlas para próximas ocasiones. En definitiva, una opción saludable rica en vitaminas y minerales. "Sin aditivos. Sin azúcares ocultos. Solo proteína real".

"Lee etiquetas, busca ingredientes simples y elige alimentos reales", aconseja Elisa Blázquez

A través de su perfil en redes sociales, Elisa Blázquez, realiza una importante labor de divulgación sobre nutrición. Añade otros alimentos con fama de saludables que, al mirar la etiqueta, no lo son tanto, como las barritas proteicas o los yogures cero. "No se trata de demonizarlos, sino de saber elegir bien", afirma.

Se ha detenido en el pan integral, que es mejor opción porque aporta más fibra, pero el problema viene cuando los que encontramos en el supermercado tienen azúcares, aditivos y harinas refinadas para mejorar sabor y textura. Recuerda que hay que mirar la etiqueta para conocer los ingredientes ideales, que son los siguientes: "harina integral, agua, levadura y sal. Si la lista es larga, mejor déjalo en la estantería".

En cuanto a las barritas proteicas, que nos venden como un snack saludable, apostilla que llevan edulcorantes, aromas, grasas de mala calidad y muchos aditivos. La nutricionista aconseja tirar de otras alternativas proteicas, por ejemplo, el jamón ibérico, la pechuga de pollo o pavo, las anchoas o el salmón, entre otros. 

Frente a los yogures cero, Elisa Blázquez recomienda el yogur entero elaborado con ingredientes simples, es decir, leche y fermentos. También pone el foco en las bebidas vegetales; muchas contienen azúcares añadidos. Recomienda almendra o coco, sin azúcares añadidos, y con una lista corta de ingredientes. Por último, asevera que es fundamental ser consciente de lo que comemos. "Lee etiquetas, busca ingredientes simples y elige alimentos reales. Ahí está la verdadera nutrición".

2026-04-15T11:11:56Z